ENTREVISTA A ALBERTO LOZANO. COMPRENDER NUESTRAS RAICES

Publicado el 2 de noviembre de 2026, 14:44

Alberto Lozano: comprender nuestras raíces para transformar nuestra historia

Historias reales, voces que inspiran.

Presentamos a nuestro protagonista

En una nueva entrega de «En primera persona», nos acercamos al trabajo de Alberto Lozano, terapeuta transpersonal, divulgador y creador del método Liberación Genética, una propuesta orientada al autoconocimiento y al estudio de la influencia que las experiencias y dinámicas familiares pueden ejercer sobre nuestra vida.

Su enfoque integra diferentes herramientas y disciplinas, entre ellas la psicogenealogía, el estudio del árbol genealógico, la terapia sistémica, las constelaciones familiares y la terapia transpersonal. También incorpora recursos como la Gestalt, la programación neurolingüística, la hipnosis terapéutica y diversas herramientas simbólicas.

A través de su actividad profesional, Alberto Lozano imparte sesiones, cursos y talleres dirigidos a quienes desean profundizar en su desarrollo personal, así como a quienes buscan formarse en este ámbito.

Además, es autor de libros relacionados con el crecimiento personal y el mundo transgeneracional, entre los que se encuentran La herencia oculta, Si sano yo, sana mi familia, Karma y Dharma en la Rueda de la Vida y La esencia de los números.

Pero ¿cómo nació su interés por las raíces familiares? ¿Qué le llevó a desarrollar su propio método? ¿Qué podemos descubrir cuando examinamos nuestra historia y los vínculos que nos unen a las generaciones anteriores?

Hoy queremos conocer al profesional y a la persona que hay detrás de Liberación Genética, escuchar su historia y descubrir qué pretende aportar a quienes se acercan a su trabajo.


Los comienzos de un camino de búsqueda y conocimiento

Alberto Lajas: Alberto, bienvenido a «En primera persona». Para comenzar, ¿cómo te presentarías a quienes todavía no conocen tu trayectoria? ¿Quién eres, a qué te dedicas y qué te gustaría que las personas descubrieran de ti más allá de tu faceta profesional?

Alberto Lozano: Ante todo, me considero una persona curiosa, alguien que nunca ha dejado de hacerse preguntas sobre la vida, las relaciones humanas y el sentido de nuestra existencia. Profesionalmente soy terapeuta transpersonal, formador, escritor y creador del método Liberación Genética. También dirijo Aula Transpersonal, un proyecto educativo desde el que comparto diferentes herramientas de autoconocimiento y desarrollo personal.

Sin embargo, más allá de los títulos y de la actividad profesional, me gustaría que las personas descubrieran a alguien que sigue aprendiendo. Personalmente, no creo que dedicarse al acompañamiento de otras personas signifique haber resuelto todas las cuestiones de la propia vida; al contrario, cuanto más profundizo en el conocimiento del ser humano, más consciente soy de su complejidad.

Me gusta investigar, escribir, enseñar y, especialmente, encontrar conexiones entre conocimientos que aparentemente pertenecen a mundos distintos. Creo que una de las cosas que mejor me definen es esa necesidad de comprender. Seguramente por eso he dedicado buena parte de mi vida a intentar responder una pregunta que considero fundamental: ¿hasta qué punto somos realmente libres para vivir nuestra propia historia?

Alberto Lajas: ¿Cómo comenzó tu camino en el mundo de las terapias y el crecimiento personal? ¿Recuerdas alguna experiencia, inquietud o descubrimiento que despertara tu interés por comprender mejor al ser humano y su historia familiar?

Alberto Lozano: Mi camino comenzó con una inquietud que fue creciendo con los años: comprender por qué las personas repetimos determinados comportamientos, especialmente aquellos que nos hacen sufrir y que, aun reconociéndolos, nos cuesta modificar.

Me interesaba descubrir qué había detrás de nuestras decisiones, nuestros miedos, nuestras relaciones y nuestras contradicciones. Esa curiosidad me llevó a estudiar diferentes disciplinas, desde la psicología humanista y la Gestalt hasta la programación neurolingüística, la hipnosis, la terapia sistémica y la psicogenealogía.

El encuentro con el enfoque transgeneracional fue especialmente significativo. Empecé a observar que muchas personas encontraban paralelismos entre sus propias experiencias y determinadas historias familiares, vivían, muchas veces, experiencias idénticas a las de sus padres o sus abuelos y, quizás, por esa razón, se sentían profundamente infelices.

Algunas de esas conexiones podían explicarse por la educación recibida, los modelos de relación o las creencias transmitidas de una generación a otra. Otras requerían una exploración más simbólica y personal.

Aquello amplió mi manera de entender al ser humano. Comprendí que, para conocer a una persona, no siempre basta con preguntarle qué le ha sucedido. En ocasiones también resulta útil preguntarle de dónde viene, qué historias ha escuchado en su familia y qué lugar cree que ocupa dentro de ella.

Liberación Genética: el nacimiento de un método

Alberto Lajas: Eres el creador del método Liberación Genética. ¿Cómo nació esta propuesta y qué te llevó a desarrollar un enfoque propio? ¿Qué necesidad buscabas abordar que considerabas importante dentro del ámbito del autoconocimiento y las terapias transgeneracionales?

Alberto Lozano: Liberación Genética nació en 2016 como resultado de años de estudio, práctica y reflexión. Durante mi formación fui encontrando herramientas muy valiosas en diferentes disciplinas, pero también observé que cada una tendía a abordar determinados aspectos de la persona por separado.

Sentí la necesidad de construir una metodología que permitiera relacionar la historia familiar con las creencias personales, las emociones, los vínculos y la manera en que interpretamos nuestra propia identidad.

Obviamente, no se trataba simplemente de reunir técnicas, sino de darles una estructura y un sentido dentro de un proceso de acompañamiento. Quería que las personas pudieran explorar su historia, reconocer posibles patrones y, sobre todo, encontrar recursos para introducir cambios en su vida presente, desarrollar su intuición y, sobre todo, ayudar a los demás a encontrar el equilibrio en su vida, ya sea emocional, mental o físico.

Con el tiempo, esa propuesta fue evolucionando hasta convertirse también en una formación para profesionales. Una de mis mayores satisfacciones es comprobar cómo una metodología que comenzó como una inquietud personal ha terminado convirtiéndose en un proyecto compartido por alumnos y terapeutas.

Alberto Lajas: El concepto de Liberación Genética invita a reflexionar sobre la influencia de nuestra historia familiar. ¿Qué significa para ti este término y cuáles son los principios fundamentales de tu método? ¿Cómo explicarías su finalidad a una persona que escucha hablar de él por primera vez?

Alberto Lozano: Lo primero que explicaría es que el nombre Liberación Genética no significa que pretendamos modificar los genes ni que todas nuestras dificultades tengan un origen hereditario. Utilizo el término en un sentido amplio y simbólico, relacionado con la herencia familiar y con aquello que recibimos de las generaciones anteriores.

Está más que demostrado que no heredamos únicamente características biológicas. También recibimos una educación, una cultura familiar, modelos de comportamiento, formas de relacionarnos, creencias y relatos acerca de quiénes somos y de cómo funciona el mundo.

Pues bien, Liberación Genética propone explorar esa herencia para distinguir qué aspectos queremos conservar y cuáles necesitamos revisar. Sus principios fundamentales son el autoconocimiento, la comprensión de las dinámicas familiares, la toma de conciencia y la responsabilidad personal.

Me gusta explicarlo con una idea sencilla: no podemos cambiar lo que ocurrió antes de que naciéramos, pero sí podemos cambiar la relación que mantenemos con esa historia y las decisiones que tomamos a partir de ella.

El árbol genealógico y las historias que atraviesan generaciones

Alberto Lajas: En tu enfoque ocupa un lugar importante la psicogenealogía y el estudio del árbol genealógico. ¿Qué información puede aportar conocer la historia de nuestros antepasados? ¿Cómo trabajas con los acontecimientos familiares, los vínculos y los patrones que se repiten entre distintas generaciones?

Alberto Lozano: El árbol genealógico es mucho más que una relación de nombres, fechas y parentescos. También puede convertirse en una representación de las experiencias, los vínculos y las circunstancias que han dado forma a nuestra familia. Es como un gran escenario donde los protagonistas viven experiencias de todo tipo, agradables e incómodas, placeres y sufrimientos y, para bien o para mal, se repiten por generaciones.

Cuando estudiamos un árbol, podemos encontrar migraciones, pérdidas, separaciones, conflictos, cambios económicos, profesiones, decisiones importantes y acontecimientos que marcaron a distintas generaciones. Todo ello nos ayuda a comprender el contexto en el que se desarrollaron determinados valores y comportamientos.

En consulta prestamos atención a las historias que se repiten, pero también a las diferencias. Es importante no caer en la tentación de interpretar cualquier coincidencia como si tuviera un significado oculto. A veces una semejanza es simplemente una semejanza.

Por eso, el trabajo consiste en formular preguntas, explorar los significados que la persona atribuye a su historia y observar cómo esos relatos pueden estar influyendo en su presente.

Para mí, conocer a nuestros antepasados no debería servir para buscar culpables, sino para comprender mejor las circunstancias en las que vivieron. Muchas veces, esa comprensión nos permite mirar nuestra propia vida desde una perspectiva más amplia y poder reparar en el presente aquello que traumatizó a los antepasados para darle bienestar a los familiares del ahora.

Alberto Lajas: En ocasiones se habla de lealtades invisibles dentro de una familia. ¿A qué nos referimos con este concepto y cómo pueden manifestarse esos vínculos en nuestra vida adulta? ¿Qué puede hacer una persona que siente que repite una y otra vez una misma historia familiar?

Alberto Lozano: Las lealtades invisibles son un concepto utilizado en el ámbito sistémico para describir determinados compromisos familiares que pueden influir en nuestras decisiones sin que seamos plenamente conscientes de ellos.

Por ejemplo, una persona puede sentir que prosperar económicamente supone alejarse de su familia de origen, que expresar desacuerdo significa dejar de querer a sus padres o que debe hacerse cargo permanentemente de las necesidades de los demás.

Estas creencias no siempre se transmiten mediante instrucciones explícitas. A menudo las aprendemos observando cómo se relacionan las personas de nuestro entorno, sobre todo nuestros cuidadores, o sea, padres y hermanos.

Cuando alguien siente que repite una historia familiar, le propongo comenzar por observar el patrón sin juzgarse. ¿En qué situaciones aparece? ¿Qué pensamientos lo acompañan? ¿Qué teme que ocurra si actúa de otra manera?

Después podemos explorar su historia familiar y trabajar nuevas formas de respuesta. Por supuesto, el objetivo no es romper con la familia ni rechazar nuestras raíces, sino descubrir que podemos seguir queriendo a nuestros seres queridos sin necesidad de reproducir todas sus decisiones.

Herramientas para comprender nuestras relaciones y nuestra identidad

Alberto Lajas: Tu metodología integra la terapia sistémica y las constelaciones familiares. ¿Qué papel desempeñan estas herramientas en Liberación Genética? ¿Cómo pueden ayudar a explorar las relaciones familiares y a contemplar una situación desde una perspectiva diferente?

Alberto Lozano: La perspectiva sistémica nos recuerda que las personas vivimos dentro de redes de relaciones. Lo que ocurre en una familia no puede comprenderse siempre observando a cada miembro de manera aislada, porque existen dinámicas, expectativas y formas de comunicación que se construyen entre todos.

Esta mirada resulta especialmente útil cuando alguien tiene dificultades para comprender su lugar dentro de la familia o los conflictos que mantiene con determinadas personas.

Las constelaciones familiares, por su parte, pueden utilizarse como una herramienta experiencial y simbólica para representar vínculos y explorar diferentes perspectivas. Yo, particularmente, no las considero un medio para descubrir hechos históricos desconocidos ni una prueba de que exista una determinada causa oculta. Para mí, su utilidad está en las reflexiones que pueden suscitar y en la posibilidad de observar una situación desde otro lugar y, de este modo, poder resolver de forma positiva y amorosa aquello que se vivió con sufrimiento en el pasado.

En Liberación Genética procuro integrar estas herramientas dentro de un proceso más amplio, teniendo siempre presente la historia concreta de la persona y evitando imponer interpretaciones.

Alberto Lajas: También trabajas con la terapia transpersonal y la Gestalt. ¿Qué aportan estas disciplinas a tu método? ¿Cómo relacionas el conocimiento de nuestra historia personal con el desarrollo de la conciencia y la comprensión de nuestra identidad?

Alberto Lozano: La Gestalt aporta algo que considero fundamental: la atención al presente. Podemos dedicar mucho tiempo a estudiar nuestra infancia o nuestra historia familiar, pero el verdadero trabajo comienza cuando descubrimos cómo estamos viviendo hoy aquello que hemos aprendido.

Nos invita a observar nuestras emociones, nuestras necesidades, nuestras contradicciones y la manera en que nos relacionamos con los demás.

La perspectiva transpersonal amplía la reflexión hacia cuestiones relacionadas con el sentido de la vida, los valores, la identidad y la dimensión espiritual de la experiencia humana.

Para mí, ambas miradas se complementan. Una nos ayuda a reconocer cómo estamos viviendo y la otra nos invita a preguntarnos hacia dónde queremos orientar nuestra existencia.

Conocer nuestra historia no debería convertirse en una forma de permanecer atrapados en el pasado. Al contrario, su verdadero valor aparece cuando esa comprensión nos ayuda a estar más presentes y a vivir con mayor conciencia.

Alberto Lajas: En tu trabajo incorporas herramientas como la programación neurolingüística y la hipnosis terapéutica. ¿Cómo las utilizas dentro de tus procesos de acompañamiento? ¿Qué importancia das a la memoria, las creencias y los procesos inconscientes en el modo en que interpretamos nuestras experiencias?

Alberto Lozano: Me interesa especialmente cómo construimos nuestra experiencia a través del lenguaje, la atención, los recuerdos y las creencias.

La programación neurolingüística me proporciona determinados recursos de comunicación y exploración subjetiva. Muchas de sus afirmaciones generales y algunas de sus técnicas pueden utilizarse como ejercicios para reflexionar sobre la manera en que describimos nuestras dificultades y posibilidades.

La hipnosis, aplicada con una finalidad adecuada y por profesionales capacitados, puede facilitar estados de atención concentrada y utilizarse en determinados procesos de acompañamiento. Es importante aclarar que no permite recuperar recuerdos históricos con una fiabilidad especial, ya que la memoria es reconstructiva y puede verse influida por las expectativas de cada uno, las creencias y las ideas preconcebidas.

Por eso, en mi trabajo no busco descubrir supuestas verdades ocultas mediante la hipnosis, sino ayudar a la persona a explorar su experiencia subjetiva, a desarrollar recursos para afrontar sus dificultades y a contactar con la memoria del subconsciente, que es donde se encuentran los secretos familiares y los acontecimientos que se han silenciado, quizás por miedo, vergüenza o culpa, como explico en mi primer libro, La Herencia Oculta.

Una de las ideas que más me interesan es que no reaccionamos únicamente ante lo que sucede, sino también ante el significado que atribuimos a lo que sucede.

Alberto Lajas: Otro aspecto de tu propuesta es el uso de herramientas simbólicas, como el tarot terapéutico, la numerología y determinados actos simbólicos. ¿Qué función tienen estos recursos dentro de tu método? ¿Cómo pueden contribuir a que una persona reflexione sobre su propia historia y encuentre nuevas formas de comprenderla?

Alberto Lozano: Siempre me ha interesado el lenguaje simbólico, desde bien pequeño. Es sabido que los seres humanos pensamos a través de palabras, pero también mediante imágenes, metáforas, relatos y representaciones.

El Tarot, por ejemplo, contiene personajes y situaciones que pueden utilizarse como estímulos para la reflexión. Una imagen puede llevarnos a formular una pregunta que no nos habíamos planteado o ayudarnos a expresar algo que nos cuesta poner en palabras.

Con la numerología trabajo desde una perspectiva simbólica, explorando los significados que tradicionalmente se atribuyen a los números y la conexión intergeneracional por las fechas de nacimiento y fallecimiento de los miembros de la familia.

Por otro lado, la Psicomagia y los actos simbólicos pueden cumplir una función parecida. A veces, escribir una carta que no vamos a enviar o realizar un gesto que represente el cierre de una etapa nos ayuda a dar forma a una decisión interior.

Lo importante es recordar que estas herramientas no deben sustituir el pensamiento crítico ni nuestra capacidad de decidir. Su valor está en las preguntas que despiertan y en los significados que cada persona construye a partir de ellas.

El acompañamiento: responsabilidad, respeto y libertad personal

Alberto Lajas: Cuando una persona descubre aspectos dolorosos de su historia familiar, pueden surgir emociones intensas o preguntas difíciles. ¿Cómo acompañas esos procesos y qué consideras esencial para que el trabajo se desarrolle con respeto, sensibilidad y responsabilidad?

Alberto Lozano: Creo que una de las mayores responsabilidades de quien acompaña a otra persona es comprender que está entrando en un territorio íntimo y, en ocasiones, muy vulnerable.

Por eso considero fundamentales el respeto, la escucha y la prudencia. No debemos apresurarnos a interpretar una historia ni intentar que una persona llegue a una conclusión determinada.

También es importante distinguir entre los hechos que conocemos, los recuerdos, las hipótesis y las interpretaciones simbólicas. Confundir estos niveles puede generar sufrimiento innecesario o conflictos familiares.

Cada persona necesita su propio ritmo. A veces, el trabajo más importante no consiste en profundizar más, sino en detenerse, integrar lo que ha aparecido y recuperar la estabilidad emocional.

Y, por supuesto, debemos reconocer los límites de nuestras competencias. Cuando una situación requiere atención psicológica clínica o psiquiátrica especializada, lo responsable es recomendar la intervención de profesionales sanitarios cualificados.

Acompañar no significa tener todas las respuestas, significa crear las condiciones para que la persona pueda explorar sus preguntas con seguridad y libertad.

Alberto Lajas: Una cuestión importante en el trabajo transgeneracional es distinguir entre comprender la influencia de nuestra familia y sentirnos determinados por ella. ¿Cómo podemos reconocer el peso de nuestra historia sin perder de vista nuestra capacidad de elegir y construir nuestro propio camino?

Alberto Lozano: Esta es, probablemente, una de las cuestiones más importantes de todo mi trabajo.

Existe el riesgo de que, al descubrir posibles influencias familiares, una persona empiece a interpretar que todo lo que le sucede está determinado por sus antepasados y culpar a sus familiares, sobre todo, a sus padres. Esto es, precisamente, lo contrario de lo que pretendo transmitir.

Nuestra familia influye en nosotros, pero no explica por completo quiénes somos porque también intervienen nuestras experiencias individuales, las relaciones que construimos, las circunstancias sociales y nuestras propias decisiones.

Me gusta pensar que recibimos una historia que comenzó mucho antes de nuestro nacimiento, pero eso no significa que tengamos que escribir los siguientes capítulos de la misma manera.

Comprender nuestras raíces debería ampliar nuestras posibilidades, no reducirlas. Podemos agradecer lo recibido, reconocer lo que nos hizo daño y decidir qué queremos transmitir a las generaciones siguientes.

En definitiva, honrar nuestra historia no significa repetirla.

Los libros: compartir conocimientos y abrir nuevas preguntas

Alberto Lajas: Eres autor de libros como La herencia oculta y Si sano yo, sana mi familia. ¿Qué te impulsó a escribir estas obras y qué ideas principales te gustaría transmitir a tus lectores? ¿Qué lugar ocupa la escritura dentro de tu labor divulgativa?

Alberto Lozano: La escritura nació de mi deseo de compartir conocimientos y reflexiones con personas a las que probablemente nunca tendría la oportunidad de acompañar personalmente; de hecho, me formé como filólogo por mi pasión por la literatura y la pedagogía.

En La herencia oculta abordo la influencia de la historia familiar y propongo una mirada hacia aquellos relatos, creencias y dinámicas que pueden pasar de una generación a otra, desde el conocimiento de las Leyes Universales, pasando por la epigenética, el origen emocional de las enfermedades, las heridas infantiles hasta temas transcendentales como la reencarnación.

Si sano yo, sana mi familia parte de una idea que considero especialmente valiosa: cuando una persona transforma su manera de relacionarse, puede contribuir a modificar determinadas dinámicas familiares. Esto no significa que su cambio personal cure automáticamente a los demás, sino que nuestras decisiones pueden tener consecuencias positivas en nuestro entorno.

Escribir me obliga a ordenar las ideas, cuestionarlas y encontrar formas sencillas de explicar conceptos complejos. También me permite establecer un diálogo con el lector, invitarlo a reflexionar y ofrecerle herramientas para que continúe su propio proceso.

Para mí, los libros forman parte de la misma vocación que la enseñanza: compartir aquello que he aprendido y seguir aprendiendo mientras lo comparto.

Alberto Lajas: También has escrito sobre el karma, el dharma y la numerología. ¿Cómo se relacionan estos temas con tu visión del autoconocimiento? ¿Qué puede encontrar una persona en libros como Karma y Dharma en la Rueda de la Vida y La esencia de los números?

Alberto Lozano: Siempre he sentido curiosidad por las distintas tradiciones que han intentado explicar el sentido de la existencia humana.

Los conceptos de karma y dharma, procedentes de tradiciones filosóficas y espirituales orientales, permiten reflexionar sobre nuestras acciones, sus consecuencias y la dirección que queremos dar a nuestra vida.

En Karma y Dharma en la Rueda de la Vida exploro estas cuestiones desde una perspectiva espiritual y de crecimiento personal.

En La esencia de los números me acerco al universo simbólico de la numerología, una disciplina que ha formado parte de diferentes tradiciones culturales y esotéricas.

Por supuesto que no considero necesario que el lector acepte literalmente todas estas interpretaciones, aunque sí que me interesa que pueda utilizarlas como una invitación a hacerse preguntas: ¿qué estoy aprendiendo de mis experiencias?, ¿qué decisiones repito?, ¿qué sentido quiero dar a mi vida?

Creo que el conocimiento puede llegarnos a través de diferentes caminos, siempre que sepamos distinguir entre una creencia, una metáfora y una afirmación que requiere demostración.

Por otro lado, La Esencia de los Números viene a ser un tratado histórico sobre la Numerología como ciencia oculta desde los tiempos de Pitágoras, su escisión de las matemáticas y muestro el significado profundo de los números y cómo realizar los cálculos de la carta numerológica que revela rasgos muy interesantes de cada persona.

Formación, proyectos y el futuro de Liberación Genética

Alberto Lajas: Además de tu trabajo en consulta, impartes cursos y talleres, tanto presenciales como en línea, y formas a otras personas interesadas en estas disciplinas. ¿Qué consideras fundamental para alguien que desea dedicarse profesionalmente al acompañamiento terapéutico? ¿Qué valores, conocimientos y responsabilidades debería cultivar?

Alberto Lozano: Considero que lo primero que debe desarrollar una persona que desea acompañar a otras es la capacidad de escucharse a sí misma.

Conocer técnicas es importante, pero no suficiente. Necesitamos reconocer nuestras propias creencias, prejuicios, emociones y limitaciones para evitar proyectarlos sobre quienes acuden a nosotros.

También considero esenciales la formación continua, la ética, la confidencialidad, el respeto a la autonomía de la persona y la capacidad de reconocer cuándo una situación supera nuestras competencias.

En Aula Transpersonal y en las formaciones de Liberación Genética intento transmitir que acompañar no consiste en decirle a alguien cómo debe vivir, sino en ayudarle a comprender mejor sus posibilidades.

Me preocupa especialmente la tendencia a ofrecer explicaciones absolutas para problemas humanos complejos. Un buen profesional debería ser capaz de decir «no lo sé», revisar sus interpretaciones y trabajar con responsabilidad.

Por encima de cualquier método, lo importante es la persona que tenemos delante. Las herramientas están a su servicio, nunca al revés.

Alberto Lajas: Para terminar, Alberto, ¿qué proyectos tienes actualmente entre manos y hacia dónde te gustaría llevar Liberación Genética en los próximos años? ¿Dónde pueden encontrarte las personas interesadas en conocer tu método, leer tus libros o participar en tus cursos y talleres?

Alberto Lozano: Actualmente estoy centrado en seguir desarrollando Liberación Genética y ampliar sus posibilidades formativas. Contamos con diferentes niveles de formación, desde el Practitioner hasta el Máster y el Trainer, además de jornadas prácticas, talleres y espacios de encuentro para quienes desean continuar profundizando en la metodología.

Uno de mis objetivos es que Aula Transpersonal siga creciendo como una escuela donde las personas puedan encontrar formación, reflexión y una comunidad con la que compartir su proceso de aprendizaje.

También continúo trabajando en nuevos proyectos editoriales. La escritura sigue ocupando un lugar muy importante en mi vida, tanto en el ámbito del crecimiento personal como en el de la narrativa.

De cara al futuro, me gustaría consolidar Liberación Genética como una metodología reconocible por su enfoque integrador, su capacidad para estimular el autoconocimiento y la calidad de su formación.

Quienes deseen conocer mi trabajo pueden encontrar información en:

Por último, me gustaría terminar compartiendo una reflexión que resume buena parte de mi filosofía: no elegimos la historia en la que nacemos, pero podemos participar conscientemente en la historia que construimos a partir de ella.


Descubre el trabajo de Alberto Lozano

Si te interesa el autoconocimiento, la historia familiar y las herramientas que invitan a reflexionar sobre nuestros patrones personales y relacionales, te animamos a descubrir el trabajo de nuestro protagonista.

A través de sus libros, cursos, talleres y actividades formativas, Alberto Lozano comparte su propuesta de Liberación Genética y las distintas disciplinas que integran su enfoque.

Te invitamos a conocer sus publicaciones y sus actividades para descubrir de primera mano su método y sus propuestas de formación.

Desde «En primera persona», agradecemos a Alberto Lozano su participación y la oportunidad de acercarnos a su trayectoria, sus ideas y el proyecto que ha desarrollado en torno a Liberación Genética.


EN PRIMERA PERSONA

Historias reales, voces que inspiran.

Una sección creada y dirigida por Alberto Lajas Antunez

🌐 https://www.maestrolajasoficial.com/

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